lunes, 27 de junio de 2011

Nueva mudanza

Después de tanto tiempo... no si por dónde empezar! Así que empezaré disculpándome...

Mil disculpas por haber empezado un blog y haberlo abandonado tan al comienzo y sin previo aviso. Supongo que no soy la primera que lo hace ni seré la última... No sirve de excusa, no?

Quizá esto sí sirva de excusa: hemos vuelto a mudar de país. Haciendo nuevo balance son 3 países, 5 ciudades (por lo tanto 5 mudanzas), en 7 años. Y con los años... y los hijos... la mudanza va aumentando en volumen y complicación; así que sí, os aseguro que es una buena excusa.

Hace ahora unos 6 meses que cambiamos, y hace un mes que llegaron nuestras cajas al nuevo hogar tras un largo y casi interminable proceso burocrático y aduanero. Ahora estoy inmersa en la nada fácil tarea de colocar cada cosa en su nuevo sitio. Creo que me va a costar una eternidad!

Adaptarse a un nuevo hogar no es fácil. Bueno, rectifico, a una nueva casa; porque tarda un tiempo en convertirse en "hogar". Pero al final se aprenden tantas cosas!
Lo primero que se aprende es que lo importante es que la familia se mantenga unida. Cuando ese es el objetivo principal y se consigue, lo demás va saliendo sólo.
Y lo segundo es que, realmente, se puede vivir con muy poca cosa... pero nos empeñamos en cargarnos de recuerdos y objetos que "significan" algo. Uno llega a pensar que podría prescindir de todo eso, y mudarse con lo puesto. Seguro que hay mucha gente que lo hace. Pues bueno, yo no. ¿Por qué? Porque pienso que, con tanto cambio, no está mal que ciertas cosas se mantengan constantes y que, sea lo que sea que haya fuera de nuestra casa... lo de dentro sea nuestro hogar de siempre y como siempre.

Bueno, con tantas novedades voy a pensar una que pueda ser interesante para el siguiente post.

Nos vemos!

jueves, 5 de agosto de 2010

Hoy mi coche chocó sólo

Seguro que alguna vez habéis visto uno de esos vídeos que circulan por youtube titulados "Peripecias de una mujer al volante" o "Accidentes de mujeres conductoras" y habéis pensado ...no es posible que esto pase realmente...

Pues a mi me pasó. Aunque técnicamente yo no estaba dentro de mi auto.... Mejor lo explico:

Ese día yo iba con prisa y pensando en tooodo lo que tenía que hacer antes del almuerzo (alguien se siente identificada?). Así que dejé el auto en la primera plaza que encontré en el estacionamiento, bien cerquita de la entrada, y entré en el banco (mi primera tarea). Pues ahí estaba yo hablando con mi gestor cuando se acercó el guardia de seguridad "Disculpe, señora, usted dejó el auto en el estacionamiento? Es que parece que no le puso el freno de mano y... chocó!"

Madre mía qué vergüenza!! Mi coche se había ido hacia atrás y había chocado con el poste de la barrera de salida!!!! Gracias a Dios que la barrera no se abrió, pues habría terminado en medio de la calle!!! Por suerte no causó daños ni en el estacionamiento ni en ningún otro coche.

Resultado: un bollo en el lateral y unos cuantos rasguños de pintura amarilla, además de la humillación pública y la seguridad de que el incidente habrá sido captado por alguna cámara de seguridad o de tráfico.

Así que desde entonces, como no puedo ir por la vida sin pensar en las cosas que me quedan por hacer... o en lo que voy a preparar para comer... o en si llego tarde a recoger a las niñas... etc, pues siempre compruebo dos veces que no olvidé poner el freno de mano antes de abandonar mi vehículo.


lunes, 26 de julio de 2010

Cómo encender una estufa de leña


Siempre me he definido como una "chica urbana". Acostumbrada a la vida de ciudad en un país clasificado como 1º mundo; es decir, acostumbrada al aire acondicionado y a la calefacción central. Por consiguiente, encender una estufa de leña ha sido una de esas cositas que se aprenden. Os cuento cómo:

En primer lugar la leña tiene que estar seca. Se supone que la venden así.... pero cuando uno vive en un lugar frio y húmedo con nieblas ocasionales...eso es mucho suponer! Y si la leña no está seca, podéis creerme, es terrible!! Así que a los pies de mi estufa tengo siempre el cargamento de leña para ir quemando, y el cargamento de leña para ir secando y usarlo al día siguiente.

En segundo lugar y no por ello menos importante... tener papel o cartón y una botella de alcohol 95º. Debo ser la mayor compradora de alcohol de la farmacia, pero es lo que mejor funciona. Supongo que a falta de alcohol medicinal podría funcionar también un buen aguardiente... pero sale más caro! Ese mejor bebérselo.

Con esas dos normas el resto debería ser fácil: se pone un montón de papel arrugado sobre un pedazo de pan empapado en alcohol... encima unos troncos delgados... y se enciende fuego! Después poco a poco se van añadiendo troncos mas gruesos. No tiene más ciencia.

Fácil, verdad? Pues bien, otra de las cositas que se aprenden en la vida es que "no todo lo que parece fácil en la teoría lo es en la práctica". Así que... bueno, hoy sólo tarde 10 minutos en encenderla pero ayer tardé como media hora... El caso es que encender la estufa se ha convertido en mi reto personal diario, y cuando lo consigo me siento super-extra-satisfecha!!

jueves, 1 de julio de 2010

Saludo de bienvenida

Trabajé muy duro durante muchos años para conseguir el título de Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos. O como se conoce en otros países: Ingeniera Civil.
Después mis planes cambiaron totalmente: me casé, me convertí en "expatriada" (o habitante del mundo sin residencia fija), y tuve 2 hijas.
A partir de ahí los cálculos estructurales y trazados de carreteras se hicieron a un lado para dejar a paso a un mundo lleno de posibilidades: recetas de cocina, patrones de costura, manualidades, consejos económicos, educación de los hijos, psicología infantil, conocimiento de otras culturas, deportes, viajes, vivencias...
Y hoy finalmente me dije "Podría contar todo esto en un blog. Quizá a alguien le interese". Y aquí comienza mi nueva aventura como "blogueadora" contando, pues eso .... ¡cositas que se aprenden!